¿Todavía no conoces a la familia más irreverente de América?
HOMER SIMPSON
Homer Simpson realiza las típicas funciones patriarcales del cabeza de familia en las telecomedias: se dedica a traer dinero a la casa y a descuidar los quehaceres domésticos a favor de los ociosos. Representa el estereotipo del estadounidense medio que se limita a ir al bar con sus amigos, beber cerveza, mirar la televisión y asistir a algún partido de béisbol. Su complexión física coincide con la de un hombre descuidado, derivada de su cultura gastronómica, pues tiene sobrepeso y roza el alcoholismo. No tiene grandes ambiciones de futuro y acostumbra a relegar sus obligaciones familiares frente a sus intereses personales o a su creciente estupidez. Homer Simpson es probablemente el personaje con más peso de todo el elenco de personajes protagonistas y suele desencadenar la gran mayoría de las tramas y eventos de los capítulos de la serie con sus intenciones o propósitos maleables y variopintos.
Homer también encarna diversos estereotipos peyorativos de la clase obrera estadounidense: es grosero, incompetente, torpe, vago, desaliñado e irreflexivo. Sus rasgos más comunes de personalidad son la estupidez, la pereza, el egoísmo y una ira explosiva. Su bajo nivel de inteligencia es descrito por el director David Silverman como "creativamente brillante en su estupidez." Homer muestra inmensa pereza hacia el trabajo, tiene sobrepeso y "se dedica a su estómago". Dan Castellaneta lo define como "un perro atrapado en el cuerpo de un hombre. Él es increíblemente leal, no del todo limpio, pero es encantador".
Desde el inicio de la serie, Homer siempre ha pronunciado dos característicos latiguillos que aún mantiene y que otros personajes también han imitado. El más famoso y con más repercusión cultural es el "d'Oh!" que vendría a substituir una palabrota esporádica ante una situación adversa. En los guiones, esta interjección se escribe como "(annoyed grunt)" (gesto de disgusto) y en español se ha traducido como "¡jo!" en algunos títulos de los episodios, aunque en el doblaje se percibe más como "¡Ouh!". Su otra famosa muletilla la pronuncia cuando algo le despierta el apetito y pronuncia un sonido entre gutural y nasalizado, a menudo sacando la lengua y transcrito como "mmm...", repitiendo de manera lasciva lo que le ha abierto el hambre.
MARGE SIMPSON
Marge hace el típico papel de madre de las telecomedias familiares, que a veces es representada como cándida, crédula, simplona y optimista. Esencialmente ella es ama de casa, abocada a quehaceres domésticos (limpiar, cocinar y cuidar de sus hijos) y a la gestión económica de la casa. Su rol principal en el hogar es mantener el núcleo familiar unido con su sobria visión de la realidad con los pies en la tierra, sazonado con alguna lección de civismo y moralidad, a veces, idílica. Como madre, busca que sus hijos mayores la vean como una confidente y amiga; como esposa procura mantener feliz a su marido, a veces sacrificando su bienestar, cordura y ética; y como persona gregaria, lucha por tener algunas amistades o vida social. Su presencia en la serie invita a los productores a retratar de manera cómica la deplorable situación de la mujer joven moderna encorsetada en un sistema patriarcal inamovible; que no es capaz de luchar por mejorar su situación, sino que la acepta con resignación sin aspirar a cambiarla a favor de ella.
Su coletilla más habitual es un gruñido nasalizado y alargado en señal de disgusto, sorpresa o desaprobación. También podría considerarse como una muletilla de Marge el gritar el nombre de sus hijos o marido para reñirlos o llamarles la atención por algo. Otra de sus frases más famosas y repetidas es su introducción formulaica "una madre siempre sabe..." y a continuación hace gala de sus conocimientos adquiridos como ama de casa, madre y esposa desinteresada.
BART SIMPSON
Bart es el problemático de la familia. Su rol principal es el de hacer travesuras como una manera de meterse él mismo en líos o a los demás, y así generar tramas para los episodios. Su presencia en la familia también plantea los problemas típicos que conlleva la convivencia de dos hermanos de poca diferencia de edad que suelen contrastar en sus intereses personales. Bart refleja el típico preadolescente rebelde que empieza a sentirse mayor y quiere deshacerse de la vigilancia de sus padres, cosa que rara vez consigue. Los guionistas de la serie lo tratan como el protagonista de la serie, por lo que pocas veces es castigado por las malas acciones que comete, sobretodo defendiéndolo bajo la protección de una madre excesivamente cariñosa. Su papel en la escuela consiste en llegar a ser el más popular a través de las travesuras, la opresión, la rebelión y la mofa hacia los alumnos más inteligentes y aplicados; representando el estereotipo norteamericano del chico "guay" del colegio intolerante, irrespetuoso y con pocas ambiciones.
Bart es el personaje que más coletillas ha dicho en la serie, pero sus pronunciaciones se han ido reduciendo debido a su explotación en el merchandising de la serie. Su frase más famosa es "eat my shorts" (en español, multiplícate por cero) fruto de una improvisación de la actriz del doblaje original. Otra expresión que también solía utilizar bastante era "don't have a cow", que a lo largo de la serie ha sido reciclada de muchas maneras. También tiene la costumbre de sazonar sus intervenciones con el vocativo informal "man" (tío), especialmente después de las dos frases anteriores, en imitación a las jergas suburbanas norteamericanas. También usa una expresión de sorpresa de origen hispano: "Ay, caramba!". Alguna vez ha gritado "cowabunga" en señal de que va a realizar alguna acción temeraria o extremadamente divertida. Otra muletilla que ha explotado bastante, que lo catapultó en cierta ocasión a la fama, fue "I didn't do it". (no lo hice)
LISA SIMPSON
Lisa Simpson desempeña el papel del miembro de la familia destacado, con un gran futuro por delante del que apenas se aprovecha su potencial intelectual. Representa la niñita de ocho años superdotada, activista, idealista, responsable y frustrada; cuyas ganas de hacerse mayor y querer ser tratada como una persona adulta chocan constantemente con su edad y crecimiento. Sus dos roles principales en la serie consisten en plantear los problemas típicos que conlleva la convivencia de dos hermanos de diferente género con apenas dos años de diferencia y en cuestionar constantemente los valores del mundo adulto a través de un prisma infantil excesivamente crítico e ingenuo. Los guionistas de la serie aprovechan la presencia de este personaje no sólo para desarrollar capítulos con tramas de contenido ecologista e idealista, pero también para denunciar el trato humano hacia la naturaleza y criticar las inconsistencias o injusticias de las ideologías y religiones occidentales.
Como elemento excesivamente racional de la serie, a veces Lisa parece consciente del soporte ficticio en el que transcurre parte de la vida de los Simpson. Estos recursos los usan los guionistas como fuente de humor y para hacer guiños a los fanáticos más críticos y exigentes, pero normalmente suelen ser salvados de alguna manera integrándolos con comentarios ingeniosos sobre la misma realidad ficticia. Lisa es la más reacia a pronunciar coletillas, ya que lo considera como un ardid publicitario o comercial, cosa de las que está en contra debido a su ideología anticapitalista.
MAGGIE SIMPSON
El rol que Maggie desempeña en la serie está muy reducido y puede, o no, concordar con su edad. Como bebé, Maggie se limita a comer, dormir, eructar y succionar su chupete. Su presencia en la familia genera algunos retratos chistosos sobre la pobre organización doméstica en cuánto a evitar riesgos para un bebé que campa a sus anchas por la casa (escaleras y esquinas sin proteger, piezas pequeñas y productos de limpieza a su alcance, enchufes chispeantes sin ocultar o ventiladores a nivel del suelo, entre otros). En cierta manera, el hogar de los Simpson no sugiere que un bebé viva allí, los accesorios propios que debería contener una casa con un crío aparecen de manera esporádica y como recursos humorísticos. Sólo en algunas ocasiones se deja entrever que sus padres y hermanos la tienen bastante desatendida y le prestan atención sólo como último recurso y de manera temporal.
Como marca personal, Maggie succiona ruidosa y repetidamente su chupete con una característica onomatopeya bucal postalveolar y africada. Pero con la evolución de la serie, este ruido se ha tenido que reducir (tanto en apariciones como en volumen) para no eclipsar las conversaciones que mantienen los personajes alrededor de ella. A falta de su chupete, Maggie también succiona otros objetos que le quepan en la boca a su alcance (dedos, narices, loros de juguete o peces), generando el mismo sonido de succión o uno parecido. Sus repetidas caídas y su inagotable resiliencia son otras características de las que hace gala en la serie.
Fuente: wikipedia, simpsonmundo, simpson DVD








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